EL LLAMADO QUE CAMBIÓ LA HISTORIA DE QUIÑONES CON MÉXICO
Agencia Reforma
Guadalajara, Jalisco 16 septiembre 2026.- Cocca convenció a Julián Quiñones de elegir al Tricolor, pero fue despedido antes de dirigirlo; hoy celebra la nominación al Balón de Oro.
Para mala fortuna de Cocca, fue víctima de una batalla de intereses entre dirigentes y un grupo de jugadores que no comulgó con su manera de trabajar, por lo cual solamente estuvo al frente del Tricolor en siete partidos, en los que registró tres victorias, tres empates y una derrota.
Tras quedar en tercer lugar de la Liga de Naciones de Concacaf, Cocca fue despedido y ya no pudo dirigir a Quiñones en la Selección.
El argentino, sin embargo, siempre estuvo convencido de que los jugadores naturalizados podían aportar al Tricolor y consideró que Quiñones tenía las condiciones para ser una pieza importante.
“Uno, cuando va a la Selección, sueña con un montón de cosas, como clasificar a un Mundial. Lamentablemente, no se dio. Yo era uno de los convencidos de que los jugadores naturalizados le pueden aportar mucho a la Selección, como pasa en muchísimas selecciones en el mundo. Hay muchas selecciones con jugadores que no han nacido en su país, pero que lo representan muy bien, y estaba seguro de que la Selección sería muy competitiva con Julián. Así que me pone muy contento el Mundial que hizo”, señaló Cocca.
‘Es súper merecido’
Diego Cocca lo vio antes que muchos. En 2021, cuando Julián Quiñones buscaba recuperar protagonismo después de perder minutos con Tigres, el técnico argentino apostó por llevarlo al Atlas. Cuatro años después, aquella apuesta terminó con el delantero colombiano naturalizado mexicano entre los protagonistas del futbol mundial.
Quiñones llegó al Atlas el 16 de junio de 2021 con la necesidad de volver a sentirse importante. Cocca confió en él, encontró la manera de potenciar sus condiciones y juntos terminaron construyendo una historia que tuvo como punto culminante el Bicampeonato de los Rojinegros.
“Es súper merecido. Julián ha demostrado un crecimiento que no tiene techo; es un privilegio que esté ahí. Eso demuestra lo que ha crecido, lo que se ha adaptado en los clubes que le ha tocado jugar, en las Ligas que le ha tocado jugar. Así que es súper merecido y me pone contento porque conozco la clase de persona que es”, dijo Cocca en exclusiva a CANCHA.
Cuando surgió la posibilidad de ficharlo, el argentino detectó en Quiñones las condiciones que necesitaba para su equipo: velocidad, potencia y habilidad.
“Hablé por teléfono con él y ahí noté que venía con ganas de querer demostrar que tenía condiciones, que quería estar desde el primer día en la pretemporada para ponerse bien físicamente. Lo sentí comprometido y se le trajo”, repasó.
Pero el reto no era solamente recuperar al jugador, sino encontrarle un lugar dentro de su sistema.
“Julián, cuando llegó al Atlas, estaba en un momento difícil porque, si bien venía de un club grande como Tigres, no estaba jugando, no se sentía importante, tenía pocos minutos y lo que quería era rodaje. La idea era tenerlo en Atlas y él venía con ganas de demostrar que tenía capacidad. Eso fue lo que hablamos entre los dos: que había que ayudarlo para demostrar que tenía condiciones para jugar en el futbol mexicano.
“Empezamos a armar un funcionamiento de equipo para ver dónde encajaba mejor, porque él quería jugar por afuera y realmente terminó jugando más por dentro. Hubo que convencerlo, pero siempre tuvo mucha disposición y, sobre todo, una mentalidad muy fuerte, mucho compromiso y mucha hambre. Y eso es algo muy importante para lograr lo que logró”, recordó el argentino.
La apuesta funcionó. Quiñones fue pieza fundamental en el Bicampeonato del Atlas y confirmó aquello que Cocca había visto desde el principio.
“Fue una evolución constante que se vio en el Bicampeonato. Entonces demostró que no era conformista, que quería cada vez más. Después, seguramente, se vino el desafío de la Selección, de jugar en otro equipo, y esa es la mentalidad de Julián. Por eso se merece lo que tiene”, destacó Cocca.
