MEJOR CANTAR QUE LLORAR
Ciudad de México 5 julio 2026.- ¡Canta y no llores!
Se acabó el Mundial en México y también para una Selección Mexicana con un espíritu que arrancó ovaciones, pese a caer 3-2 contra Inglaterra.
Y no, no fue el Mundial de la trascendencia Tricolor, pero sí el de historias inolvidables: el de las cuatro victorias consecutivas, el de los cuatro goles de Julián Quiñones, el del adiós de Guillermo Ochoa y el bautizo de Gilberto Mora, y muchas otras que hicieron vibrar al País.
Una Copa del Mundo que convirtió cada juego en una fiesta en el Ángel de la Independencia, La Minerva y la Macroplaza, en la que el “quiere volar” fue la perfecta imagen del ánimo colectivo.
Ayer, impulsado por una valiente afición, el Tricolor respondió con arrojo al doble mazazo de Jude Bellingham, con goles al 36′ y 38′.
México no se achicó.
En las gradas, el “¡¿Y si sí?!” mutó en el “¡Sí se puede!”.
En la cancha, Quiñones metió un riflazo que se celebró hasta en el hogar más recóndito.
La esperanza creció con la expulsión de Jarell Quansah al 54′, esa que provocó un conato de bronca entre los suplentes de ambas Selecciones.
Porque en este Mundial quedó claro que al mexicano le hierve la sangre: a veces para cometer descuidos, como el penal que Harry Kane convirtió al 60′; otras, para reaccionar de inmediato, como ocurrió con el cobro acertado por Raúl Jiménez al 69′.
El Tricolor agobió a la segunda Selección más cara del mundo. Los minutos finales fueron un manojo de nervios, con estampas como la del portero Raúl Rangel en busca del milagroso remate en dos tiros de esquina.
Sonó el silbatazo final y los ingleses se desplomaron cual soldados de plomo, exhaustos por la altitud y la presión de un rival y una afición que vendieron cara la derrota.
En las gradas hubo llanto, pero no mucho; en la cancha, también, pero no tanto.
El mexicano se despidió orgulloso de una Selección Nacional, a la que arropó con ovaciones y aplausos.
Cuando se entrega la piel y el alma, como reconoció el técnico Javier Aguirre, hasta en las caídas se canta.
