LUCE NOVILLERO JOAQUÍN MANZUR EN ESPAÑA
Madrid, España 9 octubre 2026.- La mala suerte sigue acompañado a los toreros mexicanos en Las Ventas de Madrid, ya sea en corridas de toros o festejos menores, como hoy, en la que el regio Joaquín Manzur se presentó en la novillada Final del prestigiado Certamen “Camino hacia Las Ventas”, sin poder lograr tocar pelo.
El valenciano Israel Guirao (dos avisos en su primero) fue el triunfador al cortar la única oreja de la tarde ante el quinto ejemplar, en tanto que el otro mexicano, Marco Pelaez, de la Escuela de Colmenar Viejo, tuvo ovación tras aviso y silencio.
El hijo del matador en retiro Arturo Manzur y quien desde hace tres años es alumno del CITAR (Centro Internacional de Alto Rendimiento) como novillero sin caballos, tuvo momentos importantes, sobre todo en el utrero que abrió plaza, pues llegó a escuchar los aplausos tras cada remate de series, de los casi 10 mil aficionados que se dieron cita en el coso venteño.
El ejemplar de la ganadería de Guadajira poco ofreció para el capote del regio y tras las banderillas se movió con ritmo en la muleta. Lo mejor fueron los muletazos por el pitón derecho. Mató de estocada y dos descabellos y escuchó un aviso.
Con el cuarto del festejo, Joaquín tardó en acoplarse, el público se enfrió y solo logró ejecutar algunos buenos muletazos templados por la derecha. Mató de estocada entera y tuvo silencio. Cabe destacar que el regio mostró entrega y voluntad toda la tarde, pero no tuvo enemigo a modo para redondear su actuación.
El otro mexicano, Marco Pelaez, estructuró una faena de buen corte a su primero, por ambos lados y gustó al público. Mató bien, utilizó el descabello y escuchó un aviso, pero el público lo sacó a saludar en el tercio. Ante el sexto, un utrero que se defendía, el tlaxcalteca cumplió.
Guirao, quien llegó como el mejor puntuado tras las clasificatorias, realizó lo mas artístico de la tarde en sus dos turnos. Ante su primero, con el que había logrado una interesante faena, sobre todo por naturales, estuvo a punto de escuchar los tres avisos. Frente al quinto, estructuró una buena labor por ambos pitones, con temple, mando y madurez. Mató bien y cortó la oreja para proclamarse triunfador de la decimocuarta edición del certamen.
