INDAGAN USO DE IA EN NOVELA PREMIADA
Monterrey, NL 24 octubre 2026.- La novela breve Donde el agua trabaja, del escritor peruano David Silva Rojas, habría sido escrita en un 99 por ciento por una inteligencia artificial, según el detector Pangram, informó ayer el diario El País.
La obra ganadora del primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa- Arrufat fue analizada por el detector, que arrojó que el escrito “contenía un 99 por ciento de texto generado por una IA”.
En las bases del galardón, dotado con 20 mil euros y la publicación del libro, se prohibía el uso de herramientas de IA en la redacción y se advierte que cualquier indicio sería motivo de descalificación.
El diario español destaca el caso como el primero de este calibre en el ámbito de la lengua española, después de que, en Francia, la novela C’était ça ou mourir (Era eso o morir), del escritor haitiano-canadiense Thélyson Orélien, quedara fuera de la selección del Premio Goncourt entre acusaciones de haber sido escrita, en su mayor parte, mediante IA.
A raíz de la polémica, la editorial canadiense Boréal anunció el pasado miércoles el fin de su relación con Orélien tras concluir que utilizó IA en el proceso de escritura de la novela, pese a que el autor lo negó reiteradamente.
En una acción similar, Almadía decidió suspender la presentación de ayer en Madrid y toda actividad de promoción en tanto concluye una investigación detallada para evaluar la situación, priorizando la responsabilidad hacia sus lectores y autores.
El libro se iba a presentar también en Barcelona, Sevilla y Cádiz.
“Consideramos necesario realizar una revisión detallada, sin anticipar conclusiones y con el cuidado que requiere una valoración que pueda afectar a una obra y a su autor”, refirió la editorial en un comunicado.
Almadía precisó que Silva Rojas firmó y declaró en el contrato que no utilizó herramientas de IA, algo que también les aseguró en persona.
“Y no tenemos elementos para desconfiar de su palabra”, añadió.
Agregó que ni el jurado, integrado por Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, ni el equipo editorial tuvieron indicios del uso de la IA generativa en la escritura de la novela.
El sello expresó su preocupación ante un escenario en el que se confíe a las máquinas la producción de textos y la autoridad definitiva para juzgar su procedencia.
