GIMÉNEZ CACHO ABRE SU CORAZÓN EN FIL
Monterrey, NL 15 octubre 2026.-La charla de Daniel Giménez Cacho no fue sobre la presentación de un libro, como la mayoría de los invitados, sino sobre un puñado de historias de su carrera en la actuación y su visión como director de cine.
A través de un conversatorio entretenido y profundo que se extendió por 80 minutos, el protagonista de las cintas Bardo y Arráncame La Vida fue la figura invitada en el encuentro de “Las Historias que Cruzan Fronteras”, en la Feria Internacional del Libro, en Cintermex.
Ante un público compuesto por estudiantes y adultos que crecieron con el actor de 65 años, Giménez Cacho compartió que su motivación en la actuación es el de propiciar un crecimiento espiritual a través de los proyectos en los que participa.
“Busco que los contenidos te ayuden a conocer al ser ser humano y también a mí mismo. A mí es lo que me gusta. Fui a hacerme mi carta astral y me dijeron ‘tú viniste al mundo a propinar el crecimiento espiritual'”, compartió durante la plática.
Con una rica trayectoria que incluye títulos cinematográficos como Cronos, El Callejón de los Milagros, Profundo Carmesí, El Coronel No Tiene Quién Le Escriba y El Infierno, abrió el corazón y se describió frente a la audiencia como un hombre con autoestima baja.
“Siempre que trabajo hay una fuerza dentro de mí que dice ‘no vas a poder, no puedes’ y otra que dice ‘a que sí puedo’.
“Siempre es como trepar la montaña y decir ‘sí pude, con las rodillas destrozadas, pero aquí estoy'”, destacó.
De entre sus recuerdos, el actor desempolvó el primer encuentro que sostuvo con Pedro Almodóvar, el aclamado cineasta español, con quien trabajó en La Mala Educación (2004).
“Él (Almodóvar) me empezó a leer el guión y todo me lo actuaba, hasta (el gruñir de) la puerta. Yo estaba (con los ojos abiertos) ¡guau! No me importa si no me da el papel, esto es fascinante, él actuando todo”.
De su faceta como director, admitió lo difícil que le resultó cambiar su mirada como actor por la persona que dirige un proyecto.
Por muchos años, dijo, aprendió a leer un guión como actor. Ahora, le costó entender y desarrollar la visión como director, al frente de su ópera prima Juana.
De esta película, reveló que está en conversaciones por mostrarla a través de una plataforma.
Tras una entretenida charla, el actor fue rodeado de jóvenes que lo felicitaron por su trabajo y le pidieron retratarse con él.
“Me da gusto, luego uno tiene la idea de que lo que yo viví en mi tiempo ya pasó y ya no lo ven, pero por lo visto sí lo ven (los jóvenes), entonces da mucha alegría”, comentó al tiempo que posaba con algunos asistentes.
