EMERGE, ENTRE SUEÑO Y REALIDAD, TRAGEDIA RARÁMURI
Agencia Reforma
Ciudad de México 11 junio 2026.- En la Sierra Tarahumara, en cuyas carreteras se esparcen cruces de difuntos, los recuerdos se convierten en personas y el pasado en presencia, en la obra teatral Dios le guarde su hora, de la escritora Blanca López Arzola, que arrancó temporada esta semana en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.
La pieza, detonada por el accidente que provocó el año pasado en Chihuahua la muerte de 12 rarámuris en la carretera Guachochi-Yoquivo, por un choque entre el vehículo que los transportaba y otro presuntamente conducido por sicarios, sigue el recorrido de Juanita, una misionera que emprende un viaje por estos áridos y agrestes paisajes atraída por el llanto de una mujer que nadie más escucha.
Mientras avanza por la Sierra Tarahumara entre cruces al borde del camino, recuerdos y señales de violencia, decide cuidar a Ernesto, un joven marcado por el miedo y la incertidumbre que enfrenta el dilema de abandonar su tierra o de permanecer en ella cuando todo parece derrumbarse.
La tragedia que segó la vida de los rarámuris el año pasado, referida en una nota periodística, propició este relato de resonancias rulfianas, según cuenta en entrevista la autora de la obra, originaria de Chihuahua.
“Las personas que se accidentaron iban por apoyos para continuar la siembra en la Sierra Tarahumara”, narró.
“Al día siguiente, después de leer la noticia, vi a mi madre persignarse ante una cruz de carretera y decir: ‘Dios le guarde su hora’. Y así inició todo”.
La Sierra Tarahumara es un territorio asediado por la sequía, los incendios forestales y los problemas de desarraigo, comparte la también antropóloga, quien obtuvo con esta pieza el Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo Trejo en su edición 2025.
López Arzola aborda en ella temas realistas, pero con una contraparte onírica que le permite explorar las emociones, según explica.
“Más que el suceso o el acontecimiento (del accidente), vemos la emocionalidad; hay muertos que regresan buscando venganza, conversaciones que pueden ocurrir después de la muerte, y los recuerdos dejan de ser almas en pena y se convierten en personas capaces de herir y de ser heridas.
“Se mezcla el realismo mágico, se experimenta el mundo desde un tiempo suspendido y vemos procesos como el duelo. Una nota periodística no suele ahondar en el proceso emocional, pero en el teatro tenemos la oportunidad de vivir ese proceso”, apunta López Arzola sobre esta puesta que entrevera en sus diálogos lo real con lo mítico.
“Los muertos caminan junto a los vivos; no se recuerdan los muertos ni las pérdidas, sino que se convive con ellos. No se habla sobre las heridas, sino que se vive dentro de ellas”, subraya la dramaturga, cuya trayectoria combina la docencia y la creación literaria con el activismo social.
Dios le guarde su hora proseguirá temporada hasta el 15 de julio de 2026, con la dirección escénica de Juan Carrillo, fundador y director artístico de la compañía Los Colochos Teatro y quien en el año 2017 recibió la presea La Dama de la Victoria de la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro (ACPT) de México como Mejor director por Numancia.
En la obra actúan Rodolfo Guerrero, Ernesto García, Judith Inda y Omar Silva, parte del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro del INBAL.
El equipo creativo está integrado por Tania Rodríguez, diseño espacial e iluminación; Adriana Olivera, diseño de vestuario; Jorge Valdivia, diseño sonoro y dirección residente, y Marco Vidal, asistencia de dirección, entre otros y otras colaboradoras.
Toma nota
Qué: Dios le guarde su hora
Quién: dramaturgia de Blanca López Arzola; dirección escénica de Juan Carrillo
Dónde: Centro Cultural Helénico (Avenida Revolución 1500, Colonia Guadalupe Inn)
Cuándo: hasta el 15 de julio, martes y miércoles, 20:00 horas, excepto 24 y 30 de junio
Boletos: 151 pesos en taquilla
Mayor información: publicos.cnteatro@inba.gob.mx.
