EL RESPETO COMO CENTRO DE SU FOCO
Ciudad de México 1 septiembre 2026.- A Celiana Cárdenas le sobran historias apasionantes sobre su trabajo como directora de fotografía de la serie Cabo de Miedo, producida por Steven Spielberg y Martin Scorsese, pero también puede narrar vivencias compartidas con el equipo fuera del set.
La mexicana considera necesario conocer a profundidad a sus colaboradores en temas ajenos al oficio y generar una conexión íntima para empatar visiones, algo que no fue fácil en este proyecto, al tener nueve directores.
Su solución para encontrar espacios fue no sólo invitarlos a comer, sino acompañar a alguno al supermercado, tener sesión de masaje con otra, ir con uno más a un juego de béisbol o incluso patinar junto a quien corría por las mañanas.
“Parece estúpido, pero abre otro tipo de relación. Aquí en México uno está acostumbrado a trabajar con sus amigos, con gente que ya conoces y se crea una comunidad. Yo he trabajado con 120 directores”, compartió durante una clase magistral que ofreció ayer.
“Si pudiera explicar todo lo que he aprendido con tantas maneras de ver, de pensar y de acercarse, diría que me ha enriquecido muchísimo. Siempre he dicho que el fotógrafo trabaja para la visión del director, pero con su mirada”, añadió durante la inauguración de la semana AMC.
Aunque pueda parecer exhaustivo, los resultados que ha obtenido la primera mujer graduada como directora de fotografía en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) no se abren al cuestionamiento.
Para validarse ante productores de alto perfil decidió sumarse antes a una serie del reconocido J.J. Abrams, Duster (2025), donde la aficionada a la Fórmula 1 al fin pudo retratar automóviles.
En Cabo de Miedo, que Apple TV estrenó hace poco, escogió carros para escenas claves, color de la ropa y hasta colaboró en la manera de crear los efectos especiales, porque concibe el cine como colaboración.
“Mucho del trabajo que yo gano el día de hoy por hoy es porque de boca a boca se corre la voz de que Celiana es muy buena con los equipos y mi liderazgo es a través del respeto y del amor. Yo le digo a mis equipos: Mi trabajo real es que ustedes se sientan orgullosos de su trabajo”, dijo.
Filmó escenas muy violentas con Javier Bardem, quien encarna a un psicópata asesino, como una pelea en la cual logró pidió a que los operadores de cámara también activaran un taladro para darle vibración a la toma.
“En el capítulo nos damos cuenta de la capacidad de violencia que tiene el personaje, era muy importante traducir esta violencia. A mi esposo y a mí nos secuestraron ocho horas en un taxi, me acuerdo de esa sensación de sentir que todo me temblaba por dentro y es lo que buscaba.
“Es interesante ver cómo ha cambiado desde el tiempo que yo empecé a ser fotógrafa a ahorita. Yo era especialista en partos, era lo que me daban en comerciales y en películas, con el tiempo me llegaron los comerciales de niños, los de toallas femeninas y tampones”, rememoró.
Si bien hoy tiene proyectos de primer nivel y puede elegir en qué trabajar, acotó que eso y recibir el mismo salario que un hombre es algo que comenzó a experimentar hace seis años, cuando su primera película la realizó en 1995.
“Yo sabía que había otras mujeres como yo, pero no sabía cómo eran, qué parámetros ni cómo debía vestirme. Me criticaban. Hoy digo: ‘Sí me pinto en el set, me encanta arreglarme, soy femenina y soy una chingona. Sí soy un referente, si yo pude, cualquiera puede'”, enfatizó.
Semana AMC
La charla de Celiana Cárdenas en el CCC fue la actividad inaugural de la Semana AMC, organizada por la Asociación Mexicana de Cinefotógrafos (AMC).
Como parte del encuentro se realizarán proyecciones de películas, como Arráncame la Vida y se harán clases magistrales con Guillermo Navarro y Javier Aguirresarobe.
