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DESCUBRE LOS MISTERIOS DE LA ZONA ARQUEOLÓGICA CAÑADA DE LA VIRGEN

CAÑADA DE LA VIRGEN TODAVÍA GUARDA MUCHOS SECRETOS

  • Entre ellos, el origen de su nombre.

Esta zona arqueológica en San Miguel de Allende, Guanajuato recién reabrió sus puertas al público. Sin embargo, antes de hablar de sus pirámides, de los antiguos observadores del cielo o de los hallazgos que han sorprendido a los arqueólogos, vale la pena comenzar por una pregunta aparentemente sencilla:

¿Por qué se llama Cañada de la Virgen?

Si le preguntamos a los pobladores cercanos obtendremos una respuesta y la versión oficial nos dará otra; sin embargo, ambas se complementan.

Margarita, orientadora de la zona arqueológica y habitante de la comunidad de El Xotolar, cuenta que entre los pobladores de la región existe una antigua historia sobre la aparición de una imagen de la Virgen dentro de una geoda localizada en una cañada cercana. Con el tiempo, aquel paraje comenzó a ser conocido como Cañada de la Virgen.

Existe también una explicación más práctica.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), muchas zonas arqueológicas reciben su nombre a partir de la comunidad, rancho o accidente geográfico más cercano al sitio. Por ello, cuando comenzaron los trabajos de investigación y difusión, se adoptó el nombre con el que hoy es conocido oficialmente.

Pero la historia no termina ahí.

Para muchos habitantes de la región, especialmente entre quienes crecieron escuchando las historias de sus padres y abuelos, este lugar también se conoce como Los Cuisillos.

El nombre permanece vivo en la memoria de las comunidades cercanas, como un recordatorio de que los lugares suelen tener más de una historia y más de una manera de ser nombrados.

Lo curioso es que ninguna de esas explicaciones responde la pregunta más importante.

¿Cómo llamaban a este lugar quienes lo construyeron hace más de mil años?

Nadie lo sabe.

El nombre original se perdió con el paso de los siglos.

Lo que sí saben los arqueólogos es que este sitio no fue cualquier asentamiento.

Para el doctor en Arqueología Omar Cruces Cervantes, coordinador de la zona, Cañada de la Virgen representa una de las joyas más importantes de Guanajuato y forma parte de una tradición cultural vinculada a la cuenca del río Laja.

Aunque los lugareños conocían desde hace mucho tiempo la existencia de vestigios antiguos en la zona, los primeros registros formales comenzaron a tomar fuerza durante el siglo XX. Más tarde, el arqueólogo sanmiguelense Luis Felipe Nieto identificó el enorme potencial del lugar y promovió los trabajos de exploración que permitieron revelar buena parte de los secretos que hoy conocemos.

A partir de la década de 1990 comenzaron excavaciones, investigaciones y labores de restauración que continuaron durante varios años. Posteriormente, equipos encabezados por la arqueóloga Gabriela Zepeda siguieron los trabajos hasta lograr la apertura al público en 2011.

Desde entonces, cada nueva investigación aporta información sobre las personas que habitaron esta región, sus conocimientos, sus creencias y la manera en que entendían el mundo.

Los especialistas estiman que solo una parte del sitio ha sido explorada y que hay una gran riqueza histórica permanece aún bajo tierra.

Quizá por eso resulta apropiado comenzar por su nombre.

Porque si el verdadero nombre de este lugar sigue siendo un misterio, también lo son muchas de las historias que esperan ser descubiertas entre sus cañadas, sus antiguos edificios y el cielo que alguna vez observaron sus habitantes.

Y esa es apenas la primera pregunta.

En la siguiente entrega intentaremos responder otra: si Cañada de la Virgen no era una ciudad común, ¿qué era realmente este lugar?