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CAMPEÓN MUNDIAL DE ÁFRICA

Agencia Reforma

Ciudad de México, 18 julio 2026.- Este domingo se enfrentan por el título de la Copa del Mundo 2026 España y Argentina.

Mientras que para España se puede apreciar como su selección comienza a integrar de manera sistemática -aunque no en la proporción en que lo hacen otras selecciones europeas, como Francia- jugadores de origen africano, entre ellos Lamine Yamal y Nico Williams, para el caso argentino éste no es el caso.

África ya puede ser considerada campeona del mundo por la presencia de jugadores de ese origen en selecciones. Una presencia que invisibiliza procesos como la esclavitud, la colonización y el racismo.

Varios jugadores franceses que ganaron el Mundial de 1998, como Zidane, hijo de migrantes argelinos; Thuram, nacido en la isla francesa de Guadalupe; Desailly, originario de Ghana, o Makelele, de Congo, resultan paradigmáticos.

Desde entonces, es una constante observar un aumento en el número de  jugadores cuyos orígenes se remontan a los territorios coloniales franceses en África, como Kylian Mbappé, hijo de padre camerunés y madre argelina.

El Mundial 2026 registró a 289 jugadores, de un total de mil 248, que no representan al país donde nacieron. Uno de los casos más llamativos es Marruecos: en su primer partido de esta Copa, frente a Brasil, de los 11 jugadores titulares que presentó, ninguno nació en el país norafricano.

De los 26 jugadores convocados al Mundial para representar a Curazao, antigua colonia caribeña de las Antillas holandesas, sólo uno nació en la isla ubicada frente a las costas de Venezuela. Le siguen el Congo con 20, Haití y Argelia con 16.

Sí, un Mundial distinto.