AVIÓN DESAPARECIDO HACE 74 AÑOS: HALLAN SUS RESTOS EN EL ATLÁNTICO
Agencia Reforma
Nueva York, Nueva York 24 julio 2026.- A 74 años del accidente del vuelo 526A de Pan Am, investigadores localizaron en el fondo del océano Atlántico los restos del Clipper Endeavor, un hallazgo que resuelve uno de los mayores misterios de la aviación y recuerda la tragedia que impulsó la creación de las demostraciones obligatorias de seguridad antes de cada vuelo.
El avión, un Douglas DC-4, fue encontrado el pasado 2 de junio de 2026 a casi 600 metros de profundidad (2 mil pies) frente a la costa norte de Puerto Rico, tras una investigación de varios años encabezada por la Air/Sea Heritage Foundation (ASHF), en colaboración con Deep Sea Vision y el programa Expedition Unknown, de Discovery Channel.
Los restos fueron detectados mediante un sonar de alta resolución y posteriormente identificados con imágenes submarinas en las que aún se distinguen el logotipo alado de Pan American y el nombre de la aeronave sobre el fuselaje, que permanece en gran parte intacto.
El 11 de abril de 1952, Viernes Santo, el Clipper Endeavor despegó de San Juan con destino a Nueva York con 64 pasajeros y cinco tripulantes. Poco después del despegue sufrió fallas en varios motores, obligando al piloto a realizar un amerizaje de emergencia.
Aunque todos sobrevivieron al impacto inicial, la falta de una demostración previa de seguridad, la barrera del idioma y la ausencia de protocolos coordinados de evacuación provocaron el caos. La aeronave se hundió en menos de tres minutos y, pese al rápido rescate de la Guardia Costera y la Fuerza Aérea de Estados Unidos, 52 personas murieron.
Conocida en Puerto Rico como “La Tragedia del Viernes Santo”, la catástrofe marcó un antes y un después en la aviación comercial. Como consecuencia, las autoridades estadounidenses establecieron las instrucciones obligatorias de seguridad previas al despegue y las demostraciones de procedimientos de emergencia que hoy forman parte de todos los vuelos comerciales.
La búsqueda fue impulsada por el historiador aeronáutico Russ Matthews, quien comenzó la investigación en 2019 revisando archivos y reportes del accidente. Un mapa elaborado por pilotos de la Fuerza Aérea estadounidense que presenciaron el siniestro permitió reducir el área de búsqueda.
La localización definitiva fue posible gracias a vehículos submarinos autónomos equipados con sensores de última generación, capaces de explorar grandes extensiones del lecho marino a profundidades de hasta 6 mil metros.
La Air/Sea Heritage Foundation informó que trabaja con el Gobierno de Puerto Rico para proteger el sitio del naufragio y promover la creación de un memorial permanente en honor a las víctimas. Además, mantiene contacto con familiares de los fallecidos y con los dos únicos sobrevivientes que aún siguen con vida.
La historia del hallazgo será presentada este año en un episodio especial de Expedition Unknown, de Discovery Channel.
