TRIUNFA CINTA MEXICANA EN VENECIA
TRIUNFA CINTA MEXICANA EN VENECIA
Monterrey, NL 26 septiembre 2026.- En el año 2000 compartieron set en el filme Amores Perros, y 26 años después volvieron a trabajar, solo que ahora Gael García fue el jefe de Jorge Salinas en la película Hombre al Agua.
La cinta, que el jueves se estrenó en las salas de México, fue presentada recientemente en los festivales, incluido el de Venecia, donde logró una ovación de hasta 10 minutos al final de la proyección.
Interceptado a su llegada al Auditorio Río 70, donde presentó la obra La Obscenidad de la Carne, Salinas compartió lo que significa para él haber sido dirigido por García.
“Estoy muy contento de haber participado en una película con este ser humano (Gael) tan culto, tan maravilloso, tan preparado con el cual yo compartí algunos momentos”, señaló el actor.
“Estoy muy contento de que ahora sea mi jefe en esta película, espero haberle entendido sus indicaciones.
Realmente es un ser generoso y talentoso, yo le agradezco mucho que me haya permitido estar con él”.
Al cuestionarle cómo fue trabajar con el astro boricua, Ricky Martin, Salinas comentó que no tuvo escenas con él.
“Somos compañeros, nos vimos en Venecia. Es un ser maravilloso, un ser de luz, generoso y bueno Rulfo, oye ese tipo ¡qué guapo está! ¡qué guapo está! ¡qué talentoso! Lo admiro, lo respeto. Me encantaría volver a encontrarme con ellos en otro proyecto”.
Aunque le hubiera gustado asistir al cine a ver Hombre al Agua en su primer día de exhibición, no pudo por su presentación teatral en Monterrey.
“Estoy muy contento, muy emocionado, me hubiera gustado estar con mi familia en una sala de cine, pero bueno, mis padres que están allá en el cielo, ellos estarán muy contentos y orgullosos de mí y yo de ellos por haberme educado de esta manera”, expresó.
La película cuenta la historia de Camilo (Gael García), un salvavidas cubano que rescata de ahogarse a Abel (Salinas), un poderoso empresario mexicano.
“Es una comedia con tintes políticos muy lindos, muy leves, muy sutiles, es el punto de vista desde el padre, el protector, para todo lo que tenemos que cuidar que es finalmente la raza humana: tus hijos”, externó.
Obscenos y reflexivos
¿Hasta dónde está dispuesta una pareja por recuperar la pasión que parece haberse terminado? ¿hasta La Obscenidad de la Carne? En medio de ese tedio y días monótonos, Carlos y Ana, interpretados por los actores William Valdés y Sugey Ábrego, acuden a un bar de swinger en donde conocen a Amadeus y Carmín, encarnados por Jorge Salinas y Elizabeth Álvarez.
Sin imaginar siquiera el terreno al que estaban adentrándose al depositar su confianza en una pareja de desconocidos, Ana y Carlos cayeron en un pozo donde salieron a la luz revelaciones que destruyeron lo poco que quedaba de su matrimonio.
Un inofensivo juego de cartas se transformó rápidamente en un escenario de confrontación psicológica que los orilló a descubrir secretos profundos y revelar frustraciones reprimidas por la falta de comunicación en la intimidad.
La obra, escrita y dirigida por Esteban Román, explora las complejidades del matrimonio, la rutina, los límites del deseo y las heridas emocionales ocultas dentro de una relación de pareja.Monterrey, NL 26 septiembre 2026.- En el año 2000 compartieron set en el filme Amores Perros, y 26 años después volvieron a trabajar, solo que ahora Gael García fue el jefe de Jorge Salinas en la película Hombre al Agua.
La cinta, que el jueves se estrenó en las salas de México, fue presentada recientemente en los festivales, incluido el de Venecia, donde logró una ovación de hasta 10 minutos al final de la proyección.
Interceptado a su llegada al Auditorio Río 70, donde presentó la obra La Obscenidad de la Carne, Salinas compartió lo que significa para él haber sido dirigido por García.
“Estoy muy contento de haber participado en una película con este ser humano (Gael) tan culto, tan maravilloso, tan preparado con el cual yo compartí algunos momentos”, señaló el actor.
“Estoy muy contento de que ahora sea mi jefe en esta película, espero haberle entendido sus indicaciones.
Realmente es un ser generoso y talentoso, yo le agradezco mucho que me haya permitido estar con él”.
Al cuestionarle cómo fue trabajar con el astro boricua, Ricky Martin, Salinas comentó que no tuvo escenas con él.
“Somos compañeros, nos vimos en Venecia. Es un ser maravilloso, un ser de luz, generoso y bueno Rulfo, oye ese tipo ¡qué guapo está! ¡qué guapo está! ¡qué talentoso! Lo admiro, lo respeto. Me encantaría volver a encontrarme con ellos en otro proyecto”.
Aunque le hubiera gustado asistir al cine a ver Hombre al Agua en su primer día de exhibición, no pudo por su presentación teatral en Monterrey.
“Estoy muy contento, muy emocionado, me hubiera gustado estar con mi familia en una sala de cine, pero bueno, mis padres que están allá en el cielo, ellos estarán muy contentos y orgullosos de mí y yo de ellos por haberme educado de esta manera”, expresó.
La película cuenta la historia de Camilo (Gael García), un salvavidas cubano que rescata de ahogarse a Abel (Salinas), un poderoso empresario mexicano.
“Es una comedia con tintes políticos muy lindos, muy leves, muy sutiles, es el punto de vista desde el padre, el protector, para todo lo que tenemos que cuidar que es finalmente la raza humana: tus hijos”, externó.
Obscenos y reflexivos
¿Hasta dónde está dispuesta una pareja por recuperar la pasión que parece haberse terminado? ¿hasta La Obscenidad de la Carne? En medio de ese tedio y días monótonos, Carlos y Ana, interpretados por los actores William Valdés y Sugey Ábrego, acuden a un bar de swinger en donde conocen a Amadeus y Carmín, encarnados por Jorge Salinas y Elizabeth Álvarez.
Sin imaginar siquiera el terreno al que estaban adentrándose al depositar su confianza en una pareja de desconocidos, Ana y Carlos cayeron en un pozo donde salieron a la luz revelaciones que destruyeron lo poco que quedaba de su matrimonio.
Un inofensivo juego de cartas se transformó rápidamente en un escenario de confrontación psicológica que los orilló a descubrir secretos profundos y revelar frustraciones reprimidas por la falta de comunicación en la intimidad.
La obra, escrita y dirigida por Esteban Román, explora las complejidades del matrimonio, la rutina, los límites del deseo y las heridas emocionales ocultas dentro de una relación de pareja.
