EN MADRID, LA FÓRMULA 1 RESPIRA CAOS
Ciudad de México 11 septiembre 2026.- El Gran Premio de España marca el esperado regreso de la máxima categoría al asfalto madrileño tras más de cuatro décadas de ausencia, y la escudería Cadillac ya filla la estrategia. Con un rendimiento que ha dejado que desear a lo largo del año, el equipo confía en que el factor sorpresa juegue a su favor en el recién estrenado circuito de Madring.
Tras las primeras impresiones sobre el trazado semiurbano, Sergio Pérez anticipa un fin de semana impredecible donde los incidentes podrían abrirles la puerta para sumar sus primeros puntos de la temporada. Los antecedentes recientes en categorías teloneras como la Fórmula 2 y la Fórmula 3 ya encendieron las alarmas sobre la alta probabilidad de percances y abandonos entre las escuderías dominantes como Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull.
Tanto el piloto tapatío como su coequipero Valtteri Bottas se mantienen afinando los detalles para capitalizar cualquier despiste en la pista. El mexicano reconoció que se vislumbra una sesión de calificación accidentada y un domingo sumamente enredado, por lo que la clave será mantener la concentración y ejecutar un trabajo impecable, a pesar de los pequeños tropiezos administrativos que enfrentó recientemente en los pits por exceder los límites de velocidad.
Más allá de los pronósticos reservados, el escenario madrileño genera buenas sensaciones en el volante nacional, quien históricamente suele exprimir al máximo su talento en circuitos callejeros. Tras calificar el trazo como uno de los mejores de Europa, Pérez dejó claro su entusiasmo por competir en la capital española.
La fiesta automovilística también tuvo espacio para el reconocimiento entre veteranos. Durante un encuentro con los seguidores locales, la grada exigió la continuidad de Fernando Alonso, una petición que Valtteri Bottas respaldó rápidamente. Lejos de frenar los ánimos, el piloto mexicano elevó la apuesta al sugerir una década más en la máxima categoría para el asturiano, provocando la sonrisa del bicampeón y una sonora ovación de todo el público presente.
