NUEVA ESTRUCTURA ARQUITECTÓNICA DEL US OPEN
Ciudad de México 24 agosto 2026.- Cuando el cuadro principal del US Open 2026 comience el próximo 30 de agosto, los aficionados encontrarán un complejo que continúa transformándose mientras el torneo sigue adelante.
La Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA, por sus siglas en inglés) ha emprendido una renovación de 800 millones de dólares -la mayor inversión individual en la historia del torneo- que contempla la renovación integral del Arthur Ashe Stadium y la construcción de un nuevo Player Performance Center.
El proyecto se desarrolla en tres fases y está concebido para que cada etapa pueda funcionar durante el torneo. La finalización está prevista antes del US Open de 2027.
Detrás de esta transformación existe, además, una relación profesional que se remonta a 1990. El equipo de ROSSETTI, actualmente integrado a la firma de arquitectura HOK, ha colaborado durante más de tres décadas con la USTA en la evolución del recinto.
El trabajo conjunto ha incluido el plan maestro del campus, Arthur Ashe Stadium, el Grandstand, Louis Armstrong Stadium y la cubierta retráctil de Ashe.
Arthur Ashe Stadium abrió sus puertas en 1997 como el estadio de tenis más grande del mundo. Sin embargo, desde el principio existió un desafío pendiente: encontrar una solución arquitectónica que permitiera proteger la cancha de la lluvia sin sacrificar la identidad del edificio.
Durante años, distintos equipos estudiaron la posibilidad de incorporar una cubierta retráctil. La solución llegó finalmente mediante un cambio de enfoque conceptual, pues en lugar de hacer que el techo descansara sobre el estadio, el equipo de diseño, en colaboración con WSP, planteó una estructura independiente que funcionara como una especie de gran paraguas sobre el recinto.
La renovación actual es parte de una estrategia mucho más amplia. El plan maestro ha intervenido más del 85 por ciento del Centro de Tenis Nacional y ha ampliado el campus, recuperando terrenos que anteriormente se encontraban aislados e inutilizados entre el complejo y Grand Central Parkway.
La transformación incorporó un Grandstand reconstruido y certificado bajo estándares LEED, una nueva configuración de las canchas, corredores peatonales más amplios y plazas públicas que modificaron la manera en que los visitantes recorren el recinto.
Uno de los proyectos más relevantes fue la renovación de Louis Armstrong Stadium, concebido como el primer estadio de tenis con ventilación natural y techo retráctil. Su diseño aprovecha estrategias pasivas para mantener el flujo de aire y conservar la sensación de un espacio abierto, incluso cuando la cubierta está cerrada, reduciendo la necesidad de sistemas de climatización de alto consumo energético.
