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ASALTO A TANIA RUIZ OCURRIDO EN MADRID

Staff / El Mañana

La modelo potosina fue atracada en España tras intentar ayudar a una mujer de la tercera edad que vendía lotería en la calle.

¡Mi gente, agárrense porque el chisme internacional tiene acento potosino y un tinte bastante amargo! Nuestra guapa paisana Tania Ruiz, modelo y empresaria de altosvuelos, vivió momentos de pura tensión y coraje al otro lado del charco, específicamente en las Europas, donde la delincuencia no respeta ni rostros famosos ni zonas exclusivas.

Resulta que la chavita andaba muy mona paseándose por una de las calles más fresas y lujosas de Madrid, el famoso Barrio de Salamanca, cuando la tragedia tocó a su puerta. En un abrir y cerrar de ojos, la suerte le dio la espalda y la dejó con el susto de su vida y los bolsillos más ligeros, protagonizando un verdadero escándalo que ya le dio la vuelta a las redes sociales.

Todo este relajo comenzó de la manera más insólita cuando una supuesta viejita se le acercó en la calle de Lagasca para ofrecerle unos boletos de lotería. Con el corazón en la mano y la bondad a flor de piel, Tania se detuvo a echarle la mano a la señora mayor, jamás imaginándose que detrás de esa carita de inocencia se esconde una fardera de primera categoría.

En cuestión de segundos y con una habilidad digna de película de misterio, la supuesta vendedora le aplicó la clásica jugada maestra, despojándola de dinero en efectivo y arrebatándole una valiosa pulsera que llevaba puesta. ¡La dejaron sin un quinto y sin su joya favorita mientras ella solo quería hacer una buena obra del día!

A través de sus historias de Instagram, la modelo soltó el llanto digital y dejó ver su tremenda desesperación ante las cámaras. “¡Aguas con sus joyas!”, gritaba a los cuatro vientos, mientras advertía a todos sus seguidores que tengan muchísimo cuidado al pisar las calles madrileñas porque la maña ya cruzó el charco.

Entre la rabia y el desconcierto, la potosina confesó que no sabía si ponerse a llorar a moco tendido, mentar madres o darle gracias al cielo por salir bien librada del atraco. Al final del día, el coraje de haber sido apañada por intentar ayudar a una persona mayor es algo que simplemente no le cabe en el pecho a la pobre modelo.

Así que ya se la saben, banda: por más buenos samaritanos que queramos ser, hay que andar con los ojos bien abiertos porque hasta los ángeles de la guarda se distraen. Estaremos al pendiente de si nuestra paisana recupera sus tiliches o si el susto se queda como la única anécdota de su fallido tour europeo.